Chiles
Son uno de los pilares de los recados. Aportan color, intensidad y aroma, así como una diversidad de matices que distingue cada receta.
Una tradición culinaria viva con raíces en las comunidades indígenas mayas en Guatemala, que forma parte de la vida cotidiana y comunitaria.
Es una salsa espesa basada en recetas milenarias, elaborada con ingredientes locales y propios de la cocina guatemalteca. Forma parte de la vida comunitaria y reúne saberes ancestrales transmitidos como tradición oral entre familias.
Los recados son una expresión de las culturas y una forma de comprender la alimentación, la convivencia y la celebración. En cada preparación confluyen territorio, memoria, prácticas cotidianas y conocimientos heredados que fortalecen la identidad cultural.
El gusto profundo de los recados se debe, en gran parte, a ingredientes cuyos sabores están vinculados con conocimientos ancestrales sobre los cultivos, la producción y el respeto hacia la naturaleza expresado por medio de ceremonias mayas.
Son uno de los pilares de los recados. Aportan color, intensidad y aroma, así como una diversidad de matices que distingue cada receta.
Agregan cuerpo y textura. También remiten a un profundo vínculo entre la cocina, la agricultura y el territorio.
Son reflejo del sincretismo y de la historia de los pueblos, con sabores procedentes de otros territorios que complementan cada platillo.
Estos platillos parten de técnicas y sabores milenarios que se fusionaron con elementos procedentes de otros territorios y con sus propias historias. Por ello, los recados son también testimonio de los procesos históricos de Guatemala.
Cada preparación conserva una manera particular de tostar, mezclar y sazonar. No es solamente una receta, sino una forma de organizar los saberes para transmitirlos de generación en generación.
El fuego transforma los ingredientes y despierta los aromas que dan carácter al recado.
La elaboración de los recados reúne técnicas y procesos que transforman los ingredientes en sabores profundos, aromas intensos y texturas particulares. Tatemar los vegetales, cocinar lentamente en ollas de barro y utilizar hojas de maxán, así como moler las especias en piedra, convierten cada preparación en una experiencia sensorial.
Tatemar o tostar ingredientes como tomate, cebolla, chiles y especias intensifica sus sabores y despierta sus aromas.
La piedra de moler o el molcajete permiten extraer la esencia de los ingredientes y crear las texturas características del recado.
La cocción a fuego lento en ollas de barro y sobre camas de diversas hojas enlaza los sabores y aporta el gusto distintivo de estos platillos.
Los recados forman parte de la vida cotidiana, familiar y comunitaria. Ocupan un lugar especial durante las festividades y pueden cumplir una función ceremonial. Su permanencia fortalece la transmisión de saberes, la memoria colectiva y la identidad cultural.
La tradición culinaria se transmite de forma oral, mediante la enseñanza, la observación y la práctica. Constituye un pilar de la identidad de los pueblos y trasciende la vida familiar, comunitaria y social.
La elaboración de los recados se vincula con acontecimientos significativos relacionados con la visión del mundo, la historia y la memoria de los pueblos originarios de Guatemala.
Los productos utilizados y los procesos de preparación integran conocimientos sobre los ciclos naturales, la agricultura, el territorio y el aprovechamiento respetuoso de los recursos.
Los conocimientos de las personas portadoras vinculados con la elaboración de los recados constituyen técnicas comunitarias que forman parte de su identidad cultural.
La continuidad de esta tradición requiere reconocer a las comunidades portadoras, documentar sus conocimientos y fortalecer los mecanismos que aseguren su transmisión.
Difundir conocimientos y prácticas tradicionales en espacios comunitarios.
Crear recetarios regionales con el apoyo de las comunidades y de las entidades gubernamentales.
Investigar la diversidad de la cocina tradicional maya y los saberes ancestrales de los pueblos originarios.
Reforzar las prácticas de cocina tradicional y los espacios culinarios de diferentes comunidades del país.
Los recados continúan vivos porque se preparan, se enseñan y se comparten. En cada cocina, familia y comunidad, estos saberes fortalecen la memoria cultural de Guatemala.
Explora preparaciones tradicionales que forman parte de la memoria, los saberes y la identidad culinaria de las comunidades guatemaltecas.
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